1. Verifique la licencia — búsquela usted mismo
En Florida el trabajo de aire acondicionado requiere licencia estatal (la nuestra es CAC1824440). Cualquiera imprime "licensed & insured" en un imán. Tómese 60 segundos y busque el número en myfloridalicense.com: verá el nombre real del titular, el estado de la licencia y si tiene quejas. El trabajo sin licencia además puede anular la garantía del equipo y darle problemas con el seguro de la casa.
2. Confirme el seguro
El seguro de responsabilidad protege su casa si algo sale mal; el de trabajadores lo protege a usted si un técnico se lastima en su propiedad. Una compañía seria nombra su aseguradora sin ponerse a la defensiva.
3. Pregunte quién llega a su puerta
En algunas compañías grandes, el que llega es un vendedor a comisión cuyo cheque depende de encontrarle algo grande que vender. Pregunte directo: "¿El técnico gana comisión por las reparaciones que cotiza?" En una compañía familiar como la nuestra, el que diagnostica es dueño — el incentivo son sus próximos diez años de llamadas, no el ticket de hoy.
4. Precio antes del trabajo, por escrito o por texto
El patrón profesional: diagnosticar, explicar, cotizar, y después reparar — en ese orden. Aléjese de quien empieza a trabajar sin que usted haya aprobado un número.
5. Lea las reseñas malas, no las estrellas
Toda compañía tiene alguna reseña mala. Lo que importa es el patrón: quejas repetidas de cobros sorpresa o de presión para comprar equipo nuevo son descalificantes. Una respuesta calmada y específica del dueño a una reseña injusta es de las mejores señales que existen.
6. Cuidado con el "tune-up" regalado
El especial de $29 de una compañía desconocida normalmente existe para meter un vendedor a su casa. Un mantenimiento real toma una hora de trabajo calificado y no puede costar $29 con ganancia.